Bailamos al ritmo de los 50 y 60, pero el objetivo va más allá de aprender pasos técnicos: es conectar de verdad con los otros.
Fomentamos grupos unidos y un ambiente donde reírse y el compañerismo son clave. Es un grupo que comienza desde cero. No hace falta experiencia previa, ni venir en pareja. Al rotar parejas, aprendés a comunicarte y compartir la alegría del baile con gente distinta.
Es la excusa ideal para revivir el espíritu de esa época, mover el cuerpo y hacer nuevos amigos en una verdadera comunidad rockera.