La memoria que se hace cumbia, abrazo y fogón: cuando la voz de Gilda vuelve a encender la casa
Hay canciones que no pertenecen al pasado; se quedan a vivir entre nosotros, vuelven en los momentos necesarios y nos enseñan que cantar también es una forma de curar las tristezas. En el marco de una nueva edición de Comentadas —nuestro ciclo dedicado a distinguir la trayectoria de figuras imprescindibles de nuestra cultura—, Plataforma Lavardén abre sus puertas de par en par para homenajear a una reina entrañable: Gilda.
Bajo el título “Todo eso fuiste«, la noche se propone como una ronda compartida entre el cine, las artes escénicas, la música y el afecto. En la previa de este encuentro tan esperado, conversamos de manera íntima con su hijo, Fabricio “Chío” Cagnin, sobre lo que significa habitar esa memoria viva, la potencia de los espacios públicos y la magia inagotable que sigue uniendo a generaciones enteras al ritmo de la cumbia.
El abrazo colectivo y el orgullo cotidiano
Convivir con la figura de una de las artistas más queridas del país puede ser un camino complejo, pero para Fabricio la perspectiva está atravesada por la gratitud: “Hoy en día me llena de orgullo, admiración y sobre todo muchísimo agradecimiento a todas las personas que levantan su bandera con tanto amor. Siento que al abrazarla a ella me abrazan a mí. ¡Es muy mágico y único!”
Esa magia se enciende especialmente cuando el recuerdo vuelve a sus mañanas más simples, lejos de los escenarios multitudinarios y las luces: “Me conmueve muchísimo recordarla en su cuarto escribiendo sus canciones, sentada frente al piano, tocando su guitarra. Luchando por cumplir su sueño, escuchando a su corazón. Yendo hacia adelante sin tener nada asegurado, sin un contacto que pueda facilitarle las cosas. Ahí estaba ella con su talento, su perseverancia y su dulce voz. Con su lucha.”
Descubrir que tres décadas después su mamá sigue estando presente no solo para alegrar, sino para transmitir valores profundamente humanos, es el verdadero motor de su legado: “Ver que hoy, 30 años después, además de seguir transmitiendo alegría transmite valores, me emociona muchísimo”.
La cultura como refugio y la cumbia como verdad
En tiempos complejos donde muchas veces se intenta vaciar de sentido a los espacios de encuentro, que salas provinciales e institucionales hospeden homenajes sentidos a la cultura popular representa una verdadera declaración de principios: “En tiempos tan difíciles como los actuales, tener lugares que nos abran las puertas, nos permitan ser, vibrar en amorosidad, en comunión y colectividad es y ha sido un pilar fundamental para miles. Estoy muy agradecido a estos espacios donde la cultura del país es valorada, respetada y cuidada.”
Para él, la elección de la cumbia para habitar este diálogo no es casualidad, porque “la cumbia es mágica… es popular, es alegría, es desparpajo, movimiento, es verdad, es pueblo. Gilda fue y será del pueblo. Su música, sus letras y su voz nos llevan al disfrute, al encuentro y al amor.”
Al intentar explicar cómo es posible que, tras 30 años sin generar música nueva, las pibas y pibes jóvenes la sigan descubriendo y cantando con la misma pasión, Fabricio reflexiona: “Es muy difícil ponerlo en palabras… creo que no soy la persona indicada. Desde mi humilde lugar siento que es mágico… como decía ella: la magia existe. Pensemos que ella no puede generar música nueva ni dar entrevistas y, a pesar de todo, luego de 30 años está más presente que nunca. Sin ir más lejos, este año sucedió algo increíble con su canción ‘No me arrepiento de este amor’, que fue reversionada para el mundial: ‘La cuarta estrella’ fue la canción del mundial. ¿Cómo se explica eso? Para mí… magia.”
El pulso del corazón y el legado compartido
Al recorrer la obra de su mamá en busca de una melodía que hoy lo rescate y lo devuelva a su abrazo, Fabricio cuenta que “todas sus canciones me dejan enseñanzas, significados… pero hoy en la actualidad, ‘Corazón valiente’ me lleva a ese lugar de luchar y escuchar al corazón”.
Hacia el final de la charla, cuando le preguntamos qué conserva Fabricio de Miriam en su día a día, la respuesta brota sencilla y luminosa: “Fabricio de Miriam tiene el amor por la familia, el amor por la música, el optimismo como ruta y sobre todo escuchar al corazón.”
📌 Coordenadas de la fecha:
Día y hora: Viernes 23 de octubre — 19:00 h
Lugar: Teatro — Plataforma Lavardén (Mendoza 1085, Rosario)
Mesa de conversación: Lorena Muñoz, Romina Tamburello y Vane Baccelliere
Cierre musical: Show en vivo de Girda y lxs del Alba.
Entrada: Libre y gratuita (se retiran desde una hora antes en la boletería de Sarmiento y Mendoza, hasta 2 por persona).